miércoles, 21 de octubre de 2009

El futuro de México en la integración de América del Norte. Exposición

Exposición de Francisco Ruiz Hurtado.
Lunes 19 y Miércoles 21 de Octubre de 2009

El futuro de México en la integración de América del norte
Consideraciones generales:
La dependencia de México a EEUU, la subordinación de la economía mexicana en el marco del TLCAN, se han vuelto realidades que todo mundo refiere sin la debida explicación científica que merecen las circunstancias.
• Decir que la economía mexicana está subordinada a EEUU, al TLCAN, y aún más, a la mayoría de los Tratados de Libre Comercio que ha pactado con diferentes países, sin especificar la forma en que dicha subordinación se opera al interior del país, en su estructura productiva, financiera, comercial y económica general, es semejante a hablar de una maldición sin conocer su causa y mucho menos la solución.
• Por ello es que, procederemos a considerar las alternativas de futuro de México en la perspectiva de su integración a la subregión de América del Norte, tomando en consideración las decisiones de política económica internas.
• Casi tres décadas de neoliberalismo han demostrado que la globalización y su principio del libre mercado, más que una tendencia concreta en las relaciones de mercado internacionales, se trata de una ideología con propósito político de clase, a saber, reducir las funciones del Estado como garante de la reproducción social a su mínimo posible, hasta convertirlo en una extensión administrativa de los intereses de las corporaciones trasnacionales de nuestra época.
• Veremos entonces que lo que definirá el futuro de México en su integración a América del Norte, y aún más, a las distintas regiones del mundo, y al mercado mundial en su conjunto, serán las políticas macroeconómicas que se tomen internamente , ya sea que, de acuerdo al patrón de reproducción actual (neoliberal) se beneficien mayoritariamente las empresas trasnacionales y financieras, que desarrollen actividades de saqueo de la riqueza nacional, centradas en la especulación inmediatista, o que por el contrario se promuevan las inversiones productivas que sienten las bases para el desarrollo nacional autónomo.
• La globalización, en resumen de lo antedicho, se nos presenta en nuestra situación nacional, como una ideología política que emana del centro de los intereses trasnacionales dominantes (que unos dicen que son financieros).
• La alternativa a este patrón de reproducción debe ser por tanto, además de económica, política. Y la política que la revocará de manera frontal será la de la ideología del Estado Social como gestor de las bases para un desarrollo nacional gradualmente más centrado en las condiciones de la reproducción social de las capas de clase más amplias.
• Los obstáculos inmediatos a la conformación de ese Estado Social integrado a las organizaciones sociales que fomenten activamente el desarrollo social, están en la forma caciquil y de caudillo que comporta el sistema política actual de México, que ha impedido tomar las decisiones y llevar a cabo las investigaciones y discusiones encauzadas al desarrollo nacional independiente
• El debate en torno a las causas del agotamiento del patrón de sustitución de importaciones como Proyecto de Desarrollo Nacional está inacabado. La oligarquía política y empresarial mexicana se ha encargado de ideologizar el debate en torno a las herramientas constituidas en dicho patrón para el control directo de la economía por parte del Estado. Ejemplo de lo antedicho está en la incorrecta comprensión, tanto por parte de las autoridades como del ámbito académico encargado de dicho debate, de la función del tipo de cambio fijo del peso y del dólar en tanto instrumento para regular las reservas monetarias como recursos para financiar el desarrollo nacional por medio de la Banca de Desarrollo.
• Por lo antedicho, resulta claro que las bases para reformular la economía mexicana hacia su desarrollo maduro se encuentran en una transformación político democrática que acabe con la figura del cacicazgo y del caudillo en todos los escenarios de la vida pública nacional y se sustituya por la figura moralmente comprometida con la causa independiente y soberana de la nación, que constituye el “jefe de Estado”.
• A este respecto el Prof. recomendó revisar el libro de José Ayala. “Estado y desarrollo”. Subcapítulo, definición del Estado.

La estructura productiva mexicana en el marco de la evaluación del patrón de reproducción neoliberal
• América Latina y México como un caso particular, han estado sujetos a lo largo de su proceso de formación histórica, desde su guerra de independencia y luego de Revolución, a los procesos de integración multidimensional al mundo económico occidental desplegado en el centro de Europa desde mediados del segundo milenio.
• La idea es que México, como otros que comparten sus rasgos, ha estado sujeto a lo largo de su historia a diversas dinámicas de acumulación y desarrollo cuyo centro generador de las pautas de cambio ha quedado arraigado fuera de sus fronteras nacionales.
• El neoliberalismo, desde esta perspectiva, es la etapa más reciente en el proceso de subordinación de las economías latinoamericanas, del “subdesarrollo”, entre ellas México, a las economías formadoras de la dinámica del comercio mundial, también llamadas, “desarrolladas”.
• Un proceso que ha implicado tanto la apertura comercial como la privatización y la desregulación, así como una profunda transformación de la estructura productiva y sus bases de sustentación, todo ello en el marco de políticas macroeconómicas que han privilegiado la estabilidad monetaria, el balance fiscal “equilibrado” y el “libre flujo” de bienes y servicios.
• Las consecuencias conocidas del patrón de reproducción neoliberal: inestabilidad del crecimiento y gran polarización económica y social, su profundización gradual.
Evaluación del crecimiento de largo plazo por la CEPAL y otros.
• Para la CEPAL, la tendencia actual de la economía mundial ha sido la “transformación de un agregado de economías nacionales” a un conjunto de redes globales de mercados y producción que cruzan las fronteras nacionales, que ha tenido como características las siguientes:
• Pérdida del dinamismo económico mundial: Las tasas de crecimiento promedio anual del PIB y PIB per capita, después de lograr sus máximos durante el período 1960-1973, tienden a disminuir, de tal forma que para el período señalado ambos indicadores a nivel mundial habían alcanzado las tasas de 5,1% y 3,1% respectivamente, para el período 1990-2003 cayeron al 2,6% y 1,2%. Esta característica va acompañada de varios desequilibrios macroeconómicos en los países desarrollados (fiscales y comerciales) además de una fuerte caída en los niveles de inflación
Exportaciones crecientes
• Durante los años recientes se da un fuerte crecimiento del comercio exterior. En particular, las exportaciones tuvieron una tasa anual superior al 7%. La explicación de este fenómeno se encuentra en la fuerte liberalización del comercio de manufacturas y de servicios y el aumento del comercio intrafirma –que a su vez es resultado del desarrollo de los sistemas de producción globales o integrados internacionalmente.
Protagonismo global de las ETN
• El desarrollo de las nuevas tecnologías y de las formas de organización empresarial (subcontratación, cooperación e integración vertical) permite el fortalecimiento de las empresas multinacionales, dado que son ellas las que poseen las capacidades para generarlas y apropiarse de sus resultados. Un expresión de esto es el acelerado flujo de inversión extranjera, los intensos procesos de fusiones y adquisiciones. Ilustración del protagonismo de las ETN son las ventas totales de las filiales en el mundo, que se duplicaron entre 1982 y 1990 y entre 1990 y 2003 se triplicaron. Algo similar pasó con sus activos totales, en tanto que en el empleo el crecimiento es bastante menor.
Predominio del capital financiero y volatilidad de los flujos
• El desarrollo del capital financiero a través de sus diversas formas es una de las características centrales del periodo actual. Pero subrayan que hay una tendencia hacia su desvinculación de la economía real.
Concentración de las innovaciones y del progreso técnico
• Uno de los ejes de la competencia actual es la capacidad para innovar, pero ésta se encuentra concentrada en los países capitalistas avanzados, aun con todo y la “alta tasa de difusión” entre los países subdesarrollados, limita las expectativas para superar tal condición.
Resumen del desempeño económico de la región por la CEPAL
• Mayor apertura comercial: los países de la región se incorporan de manera creciente a la economía global a través de los procesos de liberalización comercial, elevando su índice de apertura del 7,8% en 1980-1983 al 18,9% en 2000-2003, siendo México uno de los países con mayores índices. Por lo demás, señalan, existe una fuerte relación entre el aumento de las exportaciones y el PIB. Sin embargo, las importaciones crecen aún más, generando déficit comercial.
Magro y volátil crecimiento
• Las reformas produjeron dos resultados macroeconómicos importantes- disminución del déficit fiscal y el control de la inflación- pero no se logró un mejor desempeño económico ni tampoco una tasas de inversión fuerte.
• Para el período 1991-2003, la tasa de crecimiento promedio anual para la región es similar al mundial, pero su dispersión es del doble, lo que muestra la enorme volatilidad existente en la región, que se vincula con el movimiento de capitales.
• Pobre desempeño del coeficiente de inversión fija, que si bien creció ligeramente hasta 1997, en los últimos años disminuyó por debajo de lo logrado a inicios de la década del 90 (inferior a lo alcanzado en décadas pasadas).
• La productividad total de los factores tuvo una tasa de crecimiento media de 0,2%, muy por debajo de lo logrado en periodos anteriores (de 1950 a 1980 fue de 2,1%).
Aumento de la heterogeneidad estructural
• De acuerdo a la CEPAL, el periodo de 1991-2003 constituye una “etapa de transición estructural”, en la cual “si bien durante el proceso de transición surgieron nuevas actividades, en lo esencial no predominó la creación de una nueva estructura productiva, sino más bien la destrucción inicial del segmento más frágil de la base productiva preexistente” (CEPAL, 2004). En términos de la productividad ubica dos patrones de comportamiento sectorial, por un lado la convergencia entre los sectores agrícola y el no agrícola (Argentina, Chile y Uruguay), y por el otro la elevación del primero con disminución en el segundo (países andinos y centroamericanos excepto Costa Rica; Brasil, Colombia, México y Venezuela están cercanos a este segundo patrón). Los índices de productividad varían por ramas y estratos de empresas, siendo las que están más vinculadas a la frontera tecnológica y a las grandes empresas las que tienen mejores comportamientos.
Conclusión de la evaluación de la CEPAL
• “Se hace necesario sustituir la visión que orientó las reformas económicas, y que se resume en el concepto de “más mercado y menos Estado”, por una visión que apunte a “mercados que funcionen bien y gobierno de mejor calidad”. Este nuevo enfoque impone la adopción de políticas públicas activas, capaces de superar tanto las fallas de mercado como las del gobierno.
El desempeño económico de México
• Comportamiento del PIB de México y EEUU desde 1961 a 2003 en términos de tasas de crecimiento anual (promedio móvil quinquenal). Se puede apreciar las rupturas de largo plazo, es decir, parte del periodo del patrón de reproducción de posguerra, su crisis y el despliegue del patrón neoliberal. De este último se distinguen dos ciclos. Entre ambos países hay diferencias en términos de intensidad y el momento en que ocurre cada uno de los acontecimientos. Sin embargo, las tendencias son similares.
• Lo destacable está en que durante el patrón anterior el PIB de México tenía tasas superiores a las de EEUU, en tanto que a partir de mediados de los ochenta se da lo contrario. Otro elemento central es que se da una mayor sincronía entre ambas economías a partir del presente modelo.
• Durante el patrón anterior México desarrolló una estructura económica basada en la manufactura, en especial en la producción de bienes de consumo final e intermedios, con una fuerte alianza entre el capital local y el trasnacional –sobre todo con el estadounidense, que logran estructurar fuertes grupos financiero-industriales. En tanto la productividad y los salarios reales logran incrementos considerables. Mientras el sector más deteriorado será el agrícola, que desde mediados de los sesenta entra en crisis, afectando a la población rural.
Crisis de los ochenta
• Agotamiento de una forma específica de reproducción económica y social, que se reflejó en la disminución de la productividad, la rentabilidad del capital y las formas de gestión estatal.
• Entre 1978 y 1981 se registró un crecimiento económico promedio de 9,2%, una tasa de inflación creciente –superior a 20%, déficits en cuenta corriente y fiscal y elevada deuda pública- que representaban el 5,3, el 9,7 y el 35% del PIB respectivamente, y una alta concentración de las exportaciones en el sector petrolero.
Reestructuración productiva y reformas neoliberales
• Liberalización comercial: México ingresa al GATT en 1985, además de que el arancel promedio disminuye –en 1980 era del 22,8, en 1985 de 28,5, en 1987 de 11,8 y para 1990 de 12,5%. Se promueven las exportaciones y la firma de acuerdos comerciales. En 1993 se firma el TLCAN.
Liberación financiera interna
• Se liberan las tasas de interés y el encaje legal, disminuye la regulación en el sistema financiero, y se generan cambios institucionales;
Apertura de cuentas de capitales
• Liberalización para el acceso y protección de la inversión extranjera. Se la permite como inversión en cartera en 1989. Se redefinen las áreas de restricción para la inversión directa (ejemplo, se le permite acceso a la petroquímica, antes de carácter nacional estratégico). Esto acontece en 1993, previo a la firma del TLCAN.
Privatización
• Este es un proceso intenso. Para 1983 había 1155 empresas, en 63 ramas con el 18,5% del PIB y el 10% del empleo, para 1988 se redujeron a 661, y seis años después a 258;
Reforma tributaria
• Se lleva a cabo a partir de 1989. Se puede destacar que el impuesto sobre la renta de las empresas cayó de 42 a 35% en 1993 y luego a 34%, en tanto que el impuesto a las personas físicas disminuyó del 50 al 35% en 1989 y al 34% en 1993. Se amplió la base gravable y hubo simplificación administrativa.
Desregulación
• Se modificaron varias reglamentaciones relativas a transporte, telecomunicaciones, inversión extranjera, manufactura, etc. Se crearon la Comisión Federal de Competencia y la Comisión Federal de Telecomunicaciones para “vigilar” el funcionamiento de los mercados.

• Estos cambios institucionales tenían como base una política económica centrada en la “estabilización”, que mantuviera equilibrios fiscales, externo y de precios, lo que se logra a finales de la década de los ochenta.
• Estos cambios conducirán a la economía mexicana hacía una modificación sustancial, por un lado hacia el predominio del capital financiero internacional, y por el otro a una fuerte tendencia de polarización económica y social.
• Veamos algunos indicadores de la época:
Inestabilidad e ineficiencia del crecimiento
• Viendo el gráfico del PIB de México y EEUU, se observa que hay dos ciclos:
• El primero va de 1987-1994: se caracteriza por lento crecimiento, tasas promedio anuales de 2,8%, logrando se máximo entre 1989 y 1991. En este ciclo se expresan los primeros resultados de la “inserción”. Aumentó la apertura comercial, pasando del 25,5% al 39,5% (X más M respecto al PIB).
• La inversión extranjera se eleva hasta el 8,2% del PIB para 1993; con la particularidad de que, la inversión en cartera (especulativa) era el 7,1% del PIB, tendencia surgida tres años antes y será una de las causas de la crisis financiera de 1994-1995.
• Conformación de un sector financiero altamente especulativo y sin mayor capacidad (ni interés) de servir como financiador del sector productivo.
• El segundo periodo (1994-2003), acentúa la apertura y el flujo de inversión extranjera. Aunque la tasa de crecimiento promedio anual de 1996-2000 es superior al auge anterior, el tiempo es de sólo 5 años, pues en el 2001 la economía mexicana entre en crisis, en virtud de la caída de la estadounidense, de su demanda de importaciones.
• En promedio, de 1987 a 2004 la tasa de crecimiento anual es de 2,7%, muy inferior a la alcanzada en la época del patrón de reproducción basado en el mercado interno
• Resumiendo: se tiene bajo crecimiento y ciclos más cortos, lo que expresa la fragilidad del modelo neoliberal.
• En este modelo, el sector externo se convertirá en el eje central del crecimiento, de tal forma que según datos de INEGI, en 1989 las exportaciones representan el 18,7% del crecimiento del PIB, mientras que en 2000 eran ya el 80%, cayendo el consumo final (sobre todo del gobierno), y en menor medida la formación bruta de capital fijo.
• Se consolida la composición de estas exportaciones: se concentran en el sector manufacturero –en la rama automotriz, electrónica, del vestido- y maquilador.
• El empleo se estanca. Si bien los datos de empleo son bajos (ha oscilado entre el 2 y el 4% de la PEA), se observa que los desocupados tienen una tendencia creciente, y que el empleo informal va ganando cada vez más peso.
• La “tasa de ocupación parcial y desocupación” (incluye a los que laboraron menos de 15 horas a la semana y los desempleados) representa en 1992 el 6,6% de la PEA, llegando a 10,8% en 1995 y cayendo al 5,6% en 2000, para después volver a aumentar.
• Otro indicador del deterioro del empleo: los establecimientos que tienen de 1 a 5 trabajadores –autoempleo y negocios familiares- concentran ya el 44,6% de la PEA en 1996, y para 2003 el 43,9%, además de que en los últimos años la creación de empleos se da en sectores como la construcción y el comercio, que tienen alta inestabilidad, baja remuneración y pésimas condiciones laborales. (cálculos tomados de INEGI)
Reestructuración productiva: modernización y productividad segmentada
• A partir de 1985, con la apertura comercial, se da complementariamente una reestructuración de la economía mexicana orientada por el mercado externo, o en términos oficiales, enfocada a elevar la competitividad y productividad.
• Ramas dinámicas ligadas al sector exportador: automotriz, eléctrico-electrónico, frutas y legumbres.
• Ramas rezagadas: mayor parte del sector primario, las vinculadas con los bienes de consumo e intermedios, que habían crecido en el patrón anterior. (es visible una desindustrialización relativa)
• En cuanto al empleo, las más dinámicas son las del vestido y la construcción (en menor medida las de electrónica y carrocerías y las de exportación). La de la construcción pasa de generar el 8,1% al 12,4% del empleo total entre 1988 y 2000.
• Las ramas expulsoras de mano de obra son: agromineras, las de manufacturas de alimentos y de bienes intermedios.
• Aunque las ramas de la exportación sean las más dinámicas, se caracterizan por tener bajo peso en el valor agregado y en el empleo, en su conjunto menos del 10%.
• Son los servicios y el sector agrario los que han absorbido el peso de la generación de esas dos variables.
• Papel de la maquila: empresas subcontratadas, forman parte de las cadenas productivas mundiales: elevaron su empleo entre 1990 y 2000 de 451 mil a 1 millón 291 mil, elevando su participación del 1,7% al 40% del empleo total, y del 13,7% al 31,5% del empleo manufacturero.
• En términos de empresa se observa que para 2000 sólo el 8,3% eran exportadoras y el 7,3% tenían capital extranjero, concentrando el 24 y 23,2% del empleo total (datos calculados de información de la Secretaria de Economía, 2004)
• La producción de las empresas con capital extranjero representaba en 2000 más del 35%.El carácter oligopólico de la economía se ve reflejado en la manufactura, en que en el año 2000 el 1,3% de las empresas concentra el 45,9% del empleo.
• Para 1998, 1,374 establecimientos (0,4% del total) concentran el 49% de los activos, el 34% del personal ocupado y el 48,6% de la producción (INEGI).
• Desde la perspectiva de la inversión productiva: ha predominado una baja tasa de acumulación en el patrón actual, por otro lado la modernización segmentada de la planta productiva.
• La formación bruta de capital no ha rebasado en todo el periodo el 20% del PIB; en promedio ha estado en el 18%, en periodos anteriores había sido superior; además se observa que menos de la mitad de esa inversión ha sido hecha en maquinaria y equipo.
• Conclusión: sólo una parte de la planta productiva se ha modernizado, y es pequeño el núcleo de empresas que han logrado desarrollar capacidades competitivas basadas en tecnología moderna.
• Comportamiento de la productividad laboral: ha nivel general se ha elevado, con una tasa promedio anual de 1,12% entre 1988 y 2000. Sin embargo, entre las ramas con mayor incremento están las exportadoras (automotriz y electrónicos) y las que han expulsado mano de obra (extractivas y de Bienes intermedios).
En la manufactura, sólo tres ramas exportadoras han elevado el valor de sus activos fijos netos, por lo que la productividad se eleva con una segmentación de la estructura productiva en la que sólo unas ramas la elevan con base en la modernización tecnológica y otras a partir de un uso intensivo de la mano de obra.
Consolidación de los beneficios del capital con segmentos de población condenados a la miseria.
• El actual patrón es altamente especulador, lo que beneficia predominantemente al capital financiero y extranjero.
• Altas tasas de interés que aumenta la rentabilidad del sector financiero extranjerizado en detrimento del capital productivo.
• Durante el periodo las tasas de interés reales en México han estado por encima de las de EEUU.
• El caso extremo fue 1993, en que estuvieron en 9,2% y 0,5% respectivamente. (tasa de interés real a 28 días de papel comercial)
• Distribución del valor agregado para el periodo 1993-2001.
• Recuperación de la masa salarial hasta antes de la crisis de 1994-1995. Vuelve a caer en poco más de cuatro puntos % del valor agregado en un año; no recupera su nivel hasta el último año de información disponible (2001).
• La masa de ganancia se eleva hasta el 70,1% del valor agregado en 1995, siendo el capital financiero el que mayor beneficio obtiene, pues los intereses llegan a representar en este año el 44,7% .
• El salario real ha tenido un comportamiento cíclico, pues entre 1987 y 1994 se incrementó en un 44,7%), con la crisis financiera de diciembre de este año cae al mismo nivel de 1987 y sólo volverá a recuperarse ocho años después (2002).
• El salario real cayó más del 60% entre 1977 y 1987; el salario real, por tanto, en el patrón actual ha sido más sensible al ciclo económico, ocasionado a su vez por las políticas de flexibilización.
• Para 2000 se tenía que la población ocupada que no tenía ingresos o que los tenía pero inferiores a dos salarios mínimos representaba el 55,2% del total.
• El 23% laboraba más de 48 horas a la semana, y el 40,3% de los asalariados carecía de todo tipo de prestaciones.
• Existe una masa poblacional que está permanentemente por debajo de la línea de pobreza y que está condenada a vivir en condiciones de miseria, hambre y exclusión.
• Para 2002, el 20,3% de la población vive en pobreza extrema y el 31,4% en pobreza moderada, en tanto el decil con mayor ingreso concentra el 41,3% de los ingresos y el 4% de la población tenía el 25,1% (Fuente: Banco mundial)
Conclusiones
• México ha vivido etapas de “crecimiento hacia afuera”, de “crecimiento hacía adentro” y el neoliberalismo pareciera ser de “ralentización del crecimiento e inestabilidad hacia afuera”. Los cambios conocidos como reformas estructurales han tenido como prioridad el desarrollo de los intereses trasnacionales financieros, productivos y comerciales, en detrimento de las bases de la economía nacional como conjunto unificado.
• La alternativa viable a esta condición es la del fortalecimiento de un Estado Social nacional y una alianza virtuosa entre la Educación pública y especialmente la Universidad pública, las empresas nacionales (que mediante el incremento de sus productividades incrementen los salarios reales), y los centros de investigación y de innovación técnica-científica, que orienten el desarrollo económico y político de la nación.
• La integración de México a América del Norte, más que un estímulo al desarrollo nacional autónomo, significa variados obstáculos (al menos en las circunstancias actuales) difíciles de sortear para el desarrollo nacional autosostenido.
• Esta gravitación negativa de EEUU sobre México podría ser compensada por la diversificación de sus relaciones comerciales, financieras y productivas con diversas naciones del mundo. La integración de los países de América Latina tiene un gran potencial para la consecución del desarrollo independiente de estas naciones.
• Una de las principales divergencias entre los países del centro o “desarrollados” y los países de la periferia o “subdesarrollados”, entre los que se cuenta México en compañía de todos los países de América Latina (con sus diferencias particulares en los distintos niveles y dimensiones de la sociedad), está en la diferencia entre sus “coeficientes de composición de capital”, en tanto los más altos se ubican en los países “desarrollados”, esto es, para el caso de la integración de México a América del Norte, se ubican en EEUU y Canadá, mientras que en México la composición de capital es relativamente baja y estancada. Y en las ramas y sectores en que es alta, es dependiente de los procesos productivos de estos últimos países.
• Por ende, la base para el desarrollo de la economía nacional está en el fomento de la conformación de una composición orgánica de capital eficiente, madura y alta, independiente de los procesos productivos de EEUU y Canadá.
• Esto es, la necesidad de conformar una composición orgánica de capital fundada en la estructura productiva asentada en territorio mexicano.
• La modernización fomentada por la “globalización” neoliberal es una modernización parcial e imperial en tanto está sujeta a los intereses extranjeros.
• Esa modernización neoliberal debe ser contrapuesta por una modernización nacional soberana.
• La integración de México a EEUU y Canadá deberá operarse, si es que se quiere que dicha integración fomente al desarrollo nacional, defendiendo la soberanía del Estado Social mexicano que vele sobre los intereses de la amplia mayoría, así como de los procesos de producción nacionales.
Bibliografía
• Sánchez Daza, Germán. “La estructura productiva mexicana en el marco de la evaluación del patrón de reproducción neoliberal en América Latina”, en La economía mundial y América Latina, Comp. Estay Reyno, Jaime, Ed. CLACSO.
• Varios autores. La integración comercial de México a Estados Unidos y Canadá. ¿Alternativa o destino? Ed. Siglo XXI.
• González Souza, Luis. México en la estrategia de Estados Unidos. Enfoques a la luz del TLC y la democracia. Ed. Siglo XXI, pp. 279-320: “Hacia la democratización de las relaciones Estados Unidos-México”
• Calderón Salazar, Jorge A. (compilador). México en un mundo global. Instituto de Estudios de la Revolución Democrática y Friedrich Ebert Stiftung.

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